Casi cada joven se ha enamorado locamente de alguien, ha soñado de noche y pensado de día a esa persona tan especial y ha determinado que con ella es con quien quiere pasar el resto de sus años y un poco más; esta sensación de amor que llegamos a experimentar en un caso como este parece tan verídica que nos encerramos en nuestro propio sentir y no aceptamos que nuestro enamoramiento es algo emocional que, como toda emoción, no es permanente.
No vayas a interpretar mal lo anterior. El amor que uno puede sentir por su pareja puede ser algo eterno, mas no el "loco" enamoramiento que podríamos sentir por alguien. Como dice el Dr. James Dobson en su libro "Locos de Amor", este enamoramiento es como estar en el punto alto de un paseo en montaña rusa, y no podemos esperar vivir siempre en el punto alto de la montaña porque esta va desde lo alto hasta lo bajo repetitivamente.
Hay quienes basan importantes decisiones, que inciden notablemente en su futuro, en esta emoción pasajera; como por ejemplo, la decisión apresurada de casarse, que trae como consecuencia la fugacidad del matrimonio, algo común en parejas jóvenes.
El amor es lo más importante al momento de unirse con planes de "hasta que la muerte nos separe", pero no lo es todo. Hay un sinnúmero de puntos a tomar en cuenta antes de tomar una decisión de esa magnitud. Algunas cosas sencillas que podrías analizar son las respuestas a las siguientes preguntas...
- ¿Has estado con tu pareja en momentos de tristeza?
- ¿Sabes cómo es tu pareja en momentos de ira? ¿Cómo interactúa con quienes le rodean en ese momento?
- ¿Has estado con tu pareja en momentos de enfermedad? ¿Cómo actúa tu pareja contigo?
- ¿Has estado con tu pareja en momentos de crisis económica? ¿Tu pareja toma esto en consideración?
Y así hay una infinita cantidad de cosas que debemos conocer y saber antes de decidir vivir con una persona, porque si no te gustan las respuestas a estas preguntas, debes saber que con ellas vas a convivir, triplicando lo negativo.
Enamorarse locamente puede ser normal, pero no es ideal para tomar decisiones. Enamórate, aunque con el corazón por las nubes, con los pies sobre la tierra.
